• Quien soy..

    Mi nombre es Cristian. Escribo, eso hago. Y lo que escribo suelo perderlo, así que esta me parece una manera de preservar algunas ideas que surgen, y también de compartirlas. La propuesta es que divagues conmigo, que estés a favor o en contra, que aparezcas, que saltes el muro o te des la cabeza contra la pared, pero que aparezcas..
  • Es lo que hay

  • Lo último que se me ocurrió

  • Opiniones ajenas

Porque así somos..

A veces uno se enoja sin razón, simplemente porque la circunstancia lleva a que los ánimos se enturbien y los pensamientos dejen de fluir objetivos..
Pero otras veces, como este caso, no hay excusas para dejar que lo más negro de la emoción salga flote, casi con gusto, casi dejando que explote, mientras uno mira desde la vereda de enfrente sentado y tomando un fernecito, para aliviar..
Sucedió en un partido de tenis de elite, donde se enfrentaba (el hoy mejor tenista argentino) Del Potro versus Igor Andreev (no menos que el anterior), por continuar en Roland Garros.
Entre el público que uno se puede llegar a imaginar, la fauna es muy variada: gente famosa, gente reconocida, gente ignorada… Y Roberto Giordano..
Personaje infame de la localía argentina, si los hay.. de esos que nadie sabe cómo estan donde están, cómo permanecen, y cómo nadie los baja.. De esos que cuando abren la boca (como en este caso), uno desea salir corriendo inmediatamente a la embajada más cercana y pedir la nacionalización, aunque sea de Zimbabwe.
No hace falta que repase la noticia, porque eso ya esta hecho en la infinidad de diarios, noticieros, blogs, etc que pululan por internet y otros medios.
Lo que si me parece es la necesidad de expresar el fastidio que generan estas personas, animadas por su pseudo fama, generada por otros pseudo famosos de escala nacional, que se creen en el derecho de poner en ridículo su procedencia, porque nadie va a decir “el tipo ese”, sino que van a remarcar su condición de argentino, acoplandola a otros adjetivos descalificativos que pondrían en vergüenza a caulquiera que comparta su nacionalidad.
Lo peor de todo es que ya se ven aquellos que inmediatamente se abren de gambas, que se desgarran por que nadie los identifique con estos personajes, que se cruzan de frontera y destrozan con sus comentarios soeces a los involuntarios Iscariotes… Hasta que la rueda de la fortuna gire otra vez, y en este caso, aquellos que en otro momento fueron devastados por esos criticos, ahora son elevados a cuasi dioses… A ver si me explico:
Hoy, Roberto Giordano es un personaje repudiado por cuanta persona haya visto-leído-escuchado-fumado-etc la noticia de su lamentable intervención en el partido de Roland Garrós (si todavía no te enteraste de qué se trata, no te ahogues, al pie hay un link para que lo leas), y más de uno estáría de acuerdo en rociarlo de nafta y ver como arde.. Pero supongamos…
Supongamos que mañana (por decir un dia) se constituye en el país un tipo X con un premio en la mano para EL MEJOR PELUQUERO DEL MUNDO, EL SEÑOR ROBERTO GIORDANO (clap, clap, clap), y se lo entrega en medio de elogios y bla bla bla… No hay que hacer mucho esfuerzo para imaginar que esos mismo que otrora lo sepultaron y desheredaron, ya estarán fundiendo sus cadenitas de oro para hacer una chapa que diga “Orgullo nacional”, y poniendose al frente de las filas para inmolarse ante el primer comentario malicioso que surga contra nuestro nuevo prócer.. No seamos ingenuos. Lo mismo hizo Maradona en otro partido de tenis, y hoy es el técnico de la selección y ni se te ocurra tocarlo!!
La hipocresía no es nueva en estas tierras. En 1990 Menem era lo mejor que nos podría haber pasado, 4 años después no había ningún mortal que lo hubiera votado ni siquiera la primera vez. Tenemos la increíble capacidad de perder la memoria y la suficiente rapidez para sacar el paraguas antes que llueva..
De eso estamos hechos.
Obvio que también estamos hechos de cosas buenas y que dentro de todo nos mantienen con la cabeza afuera del agua, pero no nos confiemos, porque eso no nos va a salvar siempre…
A veces uno se enoja sin razón, simplemente porque la circunstancia lleva a que los ánimos se enturbien y los pensamientos dejen de fluir objetivos..
Pero otras veces, como este caso, no hay excusas para dejar que lo más negro de la emoción salga a flote, casi con gusto, casi dejando que explote, mientras uno mira desde la vereda de enfrente sentado y tomando un fernecito, para aliviar..
Sucedió en un partido de tenis de elite, donde se enfrentaba (el hoy mejor tenista argentino) Del Potro versus Igor Andreev (no menos que el anterior), por continuar en Roland Garrós.
Entre el público que uno se puede llegar a imaginar, la fauna es muy variada: gente famosa, gente reconocida, gente ignorada… Y Roberto Giordano..Personaje infame de la localía argentina, si los hay.. de esos que nadie sabe cómo estan donde están, cómo permanecen, y cómo nadie los baja.. De esos que cuando abren la boca (como en este caso), uno desea salir corriendo inmediatamente a la embajada más cercana y pedir la nacionalización, aunque sea de Zimbabwe.
No hace falta que repase la noticia, porque eso ya esta hecho en la infinidad de diarios, noticieros, blogs, etc que pululan por internet y otros medios.
Lo que si me parece es la necesidad de expresar el fastidio que generan estas personas, animadas por su pseudo fama, generada por otros pseudo famosos de escala nacional, que se creen en el derecho de poner en ridículo su procedencia. Porque nadie va a decir “el tipo ese”, sino que van a remarcar su condición de argentino, acoplándola a otros adjetivos descalificativos que pondrían en vergüenza a cualquiera que comparta su nacionalidad.
Lo peor de todo es que ya se ven aquellos que inmediatamente se abren de gambas, que se desgarran por que nadie los identifique con estos personajes, que se cruzan de frontera y destrozan con sus comentarios soeces a los involuntarios Iscariotes… Hasta que la rueda de la fortuna gire otra vez, y en este caso, aquellos que en otro momento fueron devastados por esos criticos, ahora son elevados a cuasi dioses…
A ver si me explico:
Hoy, Roberto Giordano es un personaje repudiado por cuanta persona haya visto-leído-escuchado-fumado-etc la noticia de su lamentable intervención en el partido de Roland Garrós (si todavía no te enteraste de qué se trata, no te ahogues, al pie hay un link para que lo leas), y más de uno estaría de acuerdo en rociarlo de nafta y ver como arde..         Pero supongamos…
Supongamos que mañana (por decir un día) se constituye en el país un tipo X con un premio en la mano para EL MEJOR PELUQUERO DEL MUNDO, EL SEÑOR ROBERTO GIORDANO (clap, clap, clap), y se lo entrega en medio de elogios y bla bla bla… No hay que hacer mucho esfuerzo para imaginar que esos mismo que otrora lo sepultaron y desheredaron, ya estarán fundiendo sus cadenitas de oro para hacer una chapa que diga “Orgullo nacional”, y poniendose al frente de las filas para inmolarse ante el primer comentario malicioso que surga contra nuestro nuevo prócer.. No seamos ingenuos. Lo mismo hizo Maradona en otro partido de tenis, y hoy es el técnico de la selección ¡¡y ni se te ocurra tocarlo!!
La hipocresía no es nueva en estas tierras. En 1990 Menem era lo mejor que nos podría haber pasado, 4 años después no había ningún mortal que lo hubiera votado ni siquiera la primera vez. Tenemos la increíble capacidad de perder la memoria y la suficiente rapidez para sacar el paraguas antes que llueva..
De eso estamos hechos.
Obvio que también estamos hechos de cosas buenas que dentro de todo nos mantienen con la cabeza afuera del agua, pero no nos confiemos, porque eso no nos va a salvar siempre…
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Una respuesta

  1. Así somos… no cabe duda alguna. Comparto.

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